Local reconvertido en farmacia, priorizando funcionalidad y control de costes
Transformamos una antigua sede bancaria en una farmacia accesible, actual y completamente funcional, con un enfoque claro: optimizar los recursos disponibles sin renunciar a la calidad espacial.
Se eliminaron todos los elementos propios del uso anterior —mamparas, mostradores blindados, estructuras de seguridad— para abrir el espacio y facilitar un recorrido fluido y accesible. El nuevo trazado responde a criterios de funcionalidad, claridad y comodidad para el usuario.
El pavimento fue sustituido por un suelo cerámico continuo, resistente y cálido, que aporta confort y una imagen renovada. Se renovaron techos y luminarias, mejorando la eficiencia energética y la iluminación interior sin intervenciones innecesarias.
La instalación de climatización se adaptó y puso en marcha, garantizando el confort térmico con el mínimo coste. También se integraron soluciones específicas como la ventana de guardias y el buzón, reutilizando el vidrio blindado original para evitar demoliciones complejas.
En fachada, se intervino con pintura, rotulación e identidad gráfica, reforzando el nuevo uso sin alterar el carácter del edificio.
Un proyecto centrado en la función, el detalle y la eficiencia
